Capítulo 30.
Cole.
Dejé a Lily distraída mientras yo me ocupaba de los negocios. Mateo me había asegurado que toda nuestra tripulación estaba a la caza del mercader de libros y que cargaban una considerable suma de oro para comprarlo.
No sabía si éste mercader era el que buscábamos, pero no estaba de más preguntarle si tenía un libro sobre el continente perdido.
Esperé a que terminara de atender a un cliente y luego le pregunté en voz baja sobre el tema.
Él frunció el ceño.
-¿Tienes suficiente oro?
-Si.
Ent