Capítulo 94.

El asintió con la cabeza.

— Investigación.

Después de esa sola palabra no volvimos a hablar hasta casi los límites del bosque.

No porque yo no quisiera, sino porque ambos sabíamos que para salir de aquí sin dejar cuerpos a nuestro paso era necesario el silencio.

No le temía a otras cuantas peleas, pero como ya he dicho en incontables ocasiones: Yo no soy inmortal ni tengo una energía infinita.

No había comido ni dormido bien en días; eran solo mi jodido orgullo y ganas de fastidiar lo que me ma
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP