Capítulo 93.
— ¿Cómo... cómo es posible? — Dijo el chico de la pierna rota.
— Muchos años de entrenamiento y práctica. — Dije rompiendo un pedazo de mi vestido y haciendo una venda improvisada para su pierna. De nada me servía si moría antes de ver qué pasaba con él.
— No... no... Tú... Aquí no hay salvajes.
— Es un alivio saberlo. — Dije apretando el vendaje mientras el tipo aullaba de dolor. — No seas un cachorro, solo es un hueso roto.
Y si, el tipo estaba exagerando. Yo me había roto un brazo hace un pa