El amor entre Lucas y Aitana crecía con cada día que pasaban y cada encuentro que tenían. Y habían pasado dos días y las vacaciones más esperadas, llegaban.
Ámbar y Julián seguían en su reconciliación, visitando cada lugar especial y siendo captados por Rocco, quien seguía con su obsesión.
El padre de Aitana no estaba aún convencido del amor de Lucas por su hija. Pero igual decidió darle una oportunidad para que demostrara cuánto respetaba a su hija.
—Sé que estás muy feliz, hija. Pero yo aún