Ya habían pasado 24 horas desde el suceso del beso. Ámbar pensaba en su habitación la manera de conquistar a Julián de nuevo.
Ambas se encontraba sentada en su cama rodeada de fotos de ella y Julián mientras observaba las imágenes. Una lágrima resbaló por su mejilla. Sacó las cajitas de todos los regalos que le había dado y su corazón se oprimía.
Julián había sido el hombre más paciente con ella, la amaba de todas las maneras posibles y perderlo no era una opción.
Cansada de pensar en Cómo ob