El sol radiante de la mañana alumbraba la habitación de hospital donde se encontraba Julián y ámbar plácidamente dormidos.
Ámbar fue la primera en despertar y sonrío de tener a Julián a su lado. Sabía que debían hablar sobre lo ocurrido el día anterior, Pero sentir su calor le daba una paz y esperanzas inmensas.
Levantó su mano, la cual seguía con una vía tomada, y se acercó a la nariz de Julián intentando acariciar.
Ámbar sonrió al sentir la respiración de Julián contra su mano. Sus dedos ro