Las luces brillante alumbraban las calles de la ciudad, Aitana bajaba junto a su padre y madre con un hermoso vestido ceñido a su cuerpo, lo suficientemente recatado para que se diera como una mujer hermosa y joven.
Su madre arregló un mechón de cabello regalándole una sonrisa radiante, cosa que llenó el corazón el alma de Aitana.
—Es solo una cena cariño —le dijo su madre con cariño viéndolo nerviosa que se encontraba.
Su padre se acercó acariciando sus mejillas y dejando un beso en su frent