Capítulo 80: El autocontrol de un Miller enamorado.
Marcus.
-” ¡¡¡ Marcus.!!!”- le oí gemir de manera descontrolada.
Por segundo una emoción de felicidad me hizo detenerme, de forma dolorosa, quería que volviera a pronunciar mi nombre, estaba dispuesto a rogar por ello, pero fui afectado por la reacción de esa mujer se paralizaba ante mí, estaba casi completamente desnuda, con sus ojos cubiertos por una venda, y su piel sonrosa por mis caricias, nunca antes había visto a un ser tan increíblemente tentador, impresiónate, era totalmente etéreo,