Las amigas de Hazel habían ido a visitarla en la mansión Galani, sabían lo estresante que era para Sallow estar allí metida todo el día sin tener mucho que hacer, porque aun cuando estaba en una casa segura, no podía estar a sola con su bebé, siempre tenía que mantenerse a su lado otra persona al pendiente de los dos.
—¿Dónde está el pequeño bebé de la tía? — Lizet se dirigió al niño quien jugaba encima de su madre.
—¡Qué hermoso está! — Madeleine no pudo evitar hacerle morisquetas al pequeño,