—¡Despejen! — grita la doctora, antes de dar una descarga a Zarek en su intento de revivirlo.
—Sin ritmo — responde el enfermero.
—Prepárense para otra descarga, ese hombre tiene que vivir, no estoy lista para decirle a su esposa quien está embaraza y con un bebé pequeño, que su esposo no lo logró, debemos hacer que viva, así que… ¡Despejen! — otra descarga más.
—Sin ritmo — los enfermeros y médicos miran sin esperanzas a Zarek, era casi imposible poder sobrevivir.
—Doctora, ha muerto.
—No me i