Zarek se mantenía en la oficina revisando sus correos y confirmando algunas citas para hoy, cuando en ese momento unos toques en la puerta lo hicieron perder la concentración.
—Adelante — gritó desde su asiento.
—Hola, lamento si interrumpo — Se trataba de Madison.
—En lo absoluto, hacía mucho que no nos mirábamos.
—Una regla impuesta por ti mismo, pero muy entendible — Zarek le había pedido a Madison alejarse por un tiempo, necesitaba darle tranquilidad a Hazel, sin comprender aunque Madison e