—¿Qué sucedió con Hazel? — llegó Madeleine al hospital.
—No lo sé, desde ayer no ha dicho ni una palabra, está… en shock — Madeleine entró en la habitación donde la tenían.
—Hola, nena, ¿Qué tienes? ¿Qué pasó? — Se sentó al lado de ella — Tienes que hablar, cariño, decirnos que sucede para nosotras comprender al menos un poco de lo que te está pasando — insistió, pero Hazel ni siquiera la miraba.
—¿Ves? No ha querido decir nada.
—¿Qué te dijo Zarek? — comenzó a llorar — No, nena, no llores, Haz