No salía de su impresión, Zarek estaba sentado en el mismo lugar llorando de la emoción y también de la desilusión porque no estaban en el mejor momento de sus vidas, no sabía cómo asimilar, que volvería a ser papá, que la mujer que amaba esperaba un hijo de él. Las amigas de Hazel tomaron asiento a su lado mirando a la nada, también estaban sorprendidas, y a la vez preocupadas, a Hazel le habían hecho una tomografía y temían que el bebé estuviera afectado por la radiación, se habían visto gran