—¿Comerás algo? —preguntó Lizet desde el marco de la puerta.
—No tengo hambre.
—Llevas 1 mes que no te alimentas bien. Desde ese día que te acusaron de ladrona no has vuelto a ser la misma, y ni mucho menos cuando Ariana y la Madison esa declararon que la habías robado, esas brujas te están destruyendo y tú permites que así sea, Hazel ya pasó un mes, un mes desde esa humillación y todavía sigues afectada.
—He… tenido fuertes dolores de cabeza y… muchas náuseas, aparte no tengo apetito de nada.