El teléfono de Alma vibró en su bolsillo, sacándola de los pensamientos que la tenían distraída.
Un mensaje de Amaro.
Jefe: Te veo en la piscina en media hora.
Suspiró, mirando por última vez a los niños jugando con sus padres en el parque, y se levantó para conseguir un traje de baño.
La ajetreada mañana se le había pasado volando hasta que el tiempo se detuvo. Caminando sin rumbo, llegó a ese parque donde se dedicó a pensar en las mentiras de Mónica.
Tenía miedo de descubrir lo que