26. Nick siente culpa
— ¡Era un pobre animalito indefenso! — lo atacó sin poder contenerse. Golpeó repetidas veces su pecho.
La imponente figura de Nicholas Dos Santos no se movió ni un ápice. A cambio, la miró sin comprender de qué diablos estaba acusándolo.
— ¿Qué te pasa? ¿Te has vuelto completamente loca? — le tomó las muñecas para detenerla, pero ella se las arregló para zafarse. Estaba incontrolable.
— ¡No tienes corazón! ¿Cómo te has atrevido a tanto? — le gritó. Sus lágrimas aflorando de sus ojos.
— ¡No s