Seis meses después, la vida les sonreía y las alegrías llegaban de a montones.
Alexia había comenzado sus clases en línea dos meses más tarde después del juicio, y solo un mes después, se enteró en su visita mensual al médico que estaba esperando a una niña.
— ¿Una niña? ¿Es en serio? — le preguntó su hombre. Lo había llamado tan pronto le dieron la noticia. Él había salido de viaje la noche anterior por un asunto importante de negocios, pues evaluando a fondo los daños que Marcelo había dejad