18. Nick cuida de su esposa
— Calioppe, Calioppe… — insistió con voz preocupada.
Ella estaba consciente, pero parecía no tener siquiera la fuerza suficiente para responder.
Escondió varios mechones de cabello que se le habían adherido al rostro y palmeó delicadamente una de sus mejillas.
Al ver que no respondía a nada, el preocupado brasileño cargo en peso el cuerpo de su esposa y la pegó protectoramente a él.
— Patrón, pero… ¡¿qué pasó?! — preguntó Lisandro, un tanto culpable.
¡Él tuvo que haberse asegurado de que esa mu