La tensión había alcanzado su punto máximo, y aunque los pasillos de la mansión Montalvo parecían tranquilos, el ambiente estaba cargado de una inquietante calma. Iván había logrado conseguir los documentos clave que podrían derrocar a Esteban Montalvo, pero algo en su interior le decía que no todo estaba tan resuelto como parecía. Había demasiados hilos cruzados, demasiadas personas involucradas en la intrincada red de poder que rodeaba al magnate. La infiltración había sido exitosa, sí, pero