La noche anterior, Natalia no había podido dormir. Cada vez que cerraba los ojos, su mente se inundaba con pensamientos sobre el encuentro con Raúl. Algo en su actitud la inquietaba. Había algo en su mirada, una chispa de sospecha que no había sido tan fácil de leer como esperaba. Había confiado en su capacidad para mantener las apariencias, pero ahora se encontraba en un terreno más resbaladizo de lo que pensaba. Cada acción que tomaba, cada palabra que decía, la acercaba más a un futuro incie