La luz del sol comenzaba a filtrarse a través de las grandes ventanas del despacho, iluminando los papeles dispersos sobre el escritorio de Raúl. El ambiente, normalmente impecable, ahora parecía asfixiante, saturado de un silencio tenso que se arrastraba por cada rincón. Natalia lo miraba fijamente, sus ojos fijos en él con una calma que lo desconcertaba. Los archivos sobre la mesa de Raúl, aquellos que contenían los oscuros secretos de su empresa, eran ahora su peor enemigo.
Raúl intentó reco