Veo una lágrima caer por su rostro antes de que cierre los ojos y susurre un gracias ahogado. Eli le pone una mano en el hombro. “Volveremos mañana para ver cómo están. Hasta entonces, descansa y recupera fuerzas”.
Cuando regresamos a la casa de la manada, me detengo en la cocina para comprobar cómo han estado las cosas durante nuestra ausencia. Noto que varios omegas me miran y desvían la mirada.
“¿Hay algo que quieran preguntarme?”, digo a toda la sala.
Es Cammy la que responde. “Nos pregun