Mundo ficciónIniciar sesiónJosé se acercó a David que estaba en un rincón con una taza de café.
―¿Por qué no has intentado acercarte a Ángela? ―le preguntó de frentón en voz baja. .
―¿Cómo que no? Jugamos casi toda la tarde.
―Me refiero a como hombre, tú la amas, ¿no?
David miró a Ángela que dormía en un sofá.
―No estoy seguro, es decir, sí, me gu







