Mundo ficciónIniciar sesiónLos meses pasaron y una mañana, me desperté con un fuerte dolor en mi vientre. Ya tenía las treinta y ocho semanas, así que podía tener al bebé. Claro que jamás imaginé el dolor que eso significaba. Aun así, fue un parto normal, sin contratiempos. Había hecho reposo todo el embarazo y mis cuidados y los controles, permitieron que mi niña se desarrollara sin problemas.
Abigail nació a las doce y media del día, una hermosa niña de tres kilos y medio y cincuenta centímetro
Gracias por haber leído esta historia, espero que les haya gustado y si es así, espero sus comentarios <3 Besitos y nos leemos en otra historia :)







