AMELIA LEAL
Me trago un sollozo, tratando de calmar mis sollozos, consternada por mi estado. No sé qué me pasa, este hombre parece ablandarme como la mantequilla.
— Perdon. — murmuro en voz baja, escapando de su agarre.
Con el dorso de mi mano seco mis lágrimas, volviéndome de lado para escapar de su atenta mirada. Él no dice nada y ni siquiera se mueve mientras limpio el agua de mis ojos.
— Entonces puedes irte ahora. —Me enfrento al rostro expresivo, juntando mis manos frente a mi cuerpo, trat