89. EL PADRE BARTOLOMÉ
Después de salir de la hacienda de Ángel, el padre Bartolomé junto a los dos monaguillos se adentraron por el sendero que los conducía al lugar del trágico accidente. El camino cada vez se hacía más resbaladizo para los pobres animalitos. Una llovizna suave pero persistente había comenzado a caer dificultando aún más la situación.
—Hijos, creo que mejor bajamos —dijo el padre Bartolomé dando el ejemplo, y con los animales tomados de las bridas siguieron avanzando.
Dada la dificultad del camino