86. ¿ILUSIONES?
El recorrido de los pasos los estuve escuchando toda la noche en mi sueño. Retumbaban en mi mente como los truenos, rayos y centellas. El silbido del viento azotando la casa era escalofriante, y el quejido de los árboles lo hacía peor. Y en medio de toda esa macabra sinfonía que tenía armada la naturaleza, seguí escuchando unos tambores, y una plegaria al dios del rayo y la centella para que se apiadara de nosotros.
Mi sueño no era profundo, pero tampoco liviano, abrazada al cuerpecito del peq