275. RECUPERADO
—Tenía mucho miedo y me moría de ganas por saber qué era lo que había pasado con mi verdadero Luis Manuel. Sé que todos necesitamos a alguien que nos dé esperanza, fuerza y motivo para sonreír de nuevo. Y yo comprendí que tú eres el mío, por ello por favor, promete que nunca más te quitarás ese pulso que te di de protección contra todos esos espíritus malvados que a cada rato te poseen. Sé que puede parecerte extraño esto que te voy a decir, pero en realidad no me di cuenta cuando me comenzó