269. LUIS MANUEL
Terminé de explicarle mirándolo fijamente, mientras trataba de entender qué estaría pensando en ese momento. Volvió a acercarse a mí y me abrazó fuertemente besando mi cabello, para luego separarse tomar mis manos y hacer lo mismo.
—Eres en verdad un Ángel. Gracias por haberme elegido para ser tu compañero en esa misión que tú misma te has impuesto. Estaré muy orgulloso de ayudarte a que la cumplas. No quiero subir en el ejército hasta la cumbre, más bien quiero alejarme y tengo que encont