218. BRUJERIA
Nunca imaginé que podría encontrar en mi casa una cosa tan horrenda como lo que acababa de observar, y que había quedado grabado en mi memoria como algo grotesco sacado de la mente enferma de alguna persona que lo había colocado allí para hacerme daño.
Cuando nos introducimos en el último barracón, ese que está abandonado y que no pensé que íbamos a encontrar nada, lo primero que cogió mi mirada fue un enorme caldero de hierro en el centro de la estancia, del cual sobresalían muchos hueso