17. RECORRIDO
Estaba ya el sol bien alto cuando me desperté, aún tenía ganas de permanecer un poco más en la cama, hacía mucho tiempo que no me permitía este lujo. Viví gran parte de mi vida en un horario estricto que no admitía dormir mañanas. El silencio reinante era encantador, podía escuchar como se movía Dolores por la casa realizando las tareas, el canto de los pájaros junto al sonar de las hojas de los árboles movidas por una suave brisa presagiaba un día espléndido.
Tomé un refrescante b