130. RECORRIDO
Estoy aterrada mirando el horrible monstruo que va a atrapar a Tata Julián, quiero gritar, pero la voz no me sale. Contemplo con horror como la oscuridad lo envuelve, al fin un enorme grito sale de mí. El padre Bartolomé corre a ver qué me pasa, le señalo lo que está sucediendo; sin embargo, parece que no lo ve. Solo es visible para mí.
—Cálmate querida, todo está bien, todo está bien —me repetía una y otra vez intentando llevarme de nuevo al interior de la capilla.
Me desprendo de su agarre y