103. JACINTA II
—Eso parece, vamos Ángel, abre para ver qué contiene —me apremió sor Caridad que observaba el cofre en mis manos.
Con temblor en mis manos, introduje la llave en la cerradura haciéndola girar con delicadeza. Se escuchó un clic y la base comenzó a subir lentamente para luego abrirse ante los ojos sorprendidos de todas. Dentro existía una cadena de oro con una gota de agua de cristal, en su interior podía observarse algo que parecía humo. Lo levanté y se lo di a las hermanas, sor Caridad metió