Amanda y Juliana intercambiaron una mirada. Sebastián permanecía sentado en el sofá.
—Un muchacho que conocí en el instituto —respondió Juliana.
—Un muchacho muy guapo —añadió Amanda.
—Amanda.
—¿Qué? Tú misma lo dijiste.
Sebastián desvió la mirada hacia la adolescente.
—¿También estudia enfermería?
—No lo sé —respondió Juliana antes de que Amanda continuara adornando la historia—. Apenas hablamos durante un par de minutos. Se me cayó una hoja, él la recogió y me la devolvió. Eso fue todo.
—Per