A la mañana siguiente llegó a la empresa antes de las ocho. Encontró varios correos relacionados con la transferencia testamentaria, una solicitud de reunión enviada por la secretaría corporativa y tres mensajes de Héctor exigiendo que reconsiderara la posibilidad de permitir que la oficina familiar administrara los activos de Juliana.
Ignoró todos.
Poco después recibió una videollamada del licenciado Salvatierra.
—Espero que no llame para informarme que perdí otro porcentaje de la herencia mie