—Hola, buenas tardes. —Saluda Sara con cierta timidez.
Sara, que se siente incómoda por la mirada penetrante de Diego, le dice a su padre que está cansada y que quiere volver a casa.
Antes de irse, el doctor Néstor y Diego charlan un par de minutos. Sara intenta acercarse disimuladamente para escuchar la conversación, pero se despiden con un caluroso abrazo.
Mientras padre e hija se suben a la limusina, él le dice:
—Sarita, ¿qué te parece la compañía petrolera de tu padre?
—No encuentro las pal