41| Cuestión de hijos.
Val pasó primero por la casa de Salma, llevaba un buen rato sin visitarla y la mujer la regañó de nuevo. Lo que hacía no estaba bien, pero Val no podía detenerse, ya no.
Val lloró en el taxi de regreso a la ciudad. Lo que le había dicho Gael… tenía toda la razón, ella estaba actuando de la misma forma, era una hipócrita, una insensata, lo juzgaba por usarla y ella ya se había convertido en una titiritera. Cuando descubrió la verdad Gael le había pedido que dejaran todo y huyeran, y aunque en es