Un final para nuevos inicios.
Val sintió un fuerte mareo cuando el auto se detuvo chocando de costado contra el edificio, los vidrios se rompieron y le cortaron la piel.
Se quedó un segundo ahí, magullada y dolorida, mareada, hasta que sintió que unas manos fuertes la agarraron por el brazo y la sacaron con fuerza del auto.
Los pies de Val se arrastraron por el suelo, pero una fuerza abrumadora la levantó.
Cuando levantó la mirada se encontró con la de Alexander, le sangraba la cara y tenía los ojos abiertos en una expre