62| La venganza. Parte tres.
Caleb se puso de pie y se limpió la sangre que le salía de la nariz, Jhon no era su padre, ni de sangre ni de alma, lo dejaría ahí a morir y eso le pareció la cosa más cruel del mundo, pero él tenía un as bajo la manga.
Miró las llaves que le había quitado a Alexander y esperó un tiempo prudencial, pero como no regresaban imaginó que no se dio cuenta. Lo primero que intentó fue abrir la celda hacia el elevador, pero no funcionó, irremediablemente estaba atrapado. Con las llaves abrió la otra p