40| Por ambas aceras.
Caleb respiró profundo mientras subía por las escaleras del lugar, apretó el celular con fuerza y sintió que el corazón se le saldría del pecho.
Sabía que lo que estaba haciendo estaba mal, muy mal, pero no le importó, estaba harto de tener una vida perfecta, de una conducta intachable, ¿y todo eso para qué? Para terminar casado con la mujer más inmadura y mimada del mudo. No, antes de comprometerse por completo con Ana Leticia haría lo que siempre debió haber hecho.
Tocó la puerta un par de