El avión descendía lentamente entre las montañas.
A través de la ventana, Valeria observaba el paisaje cubierto de nieve.
Suiza.
Todo parecía tranquilo.
Demasiado tranquilo.
Helena, sentada a su lado, no apartaba la vista del frente.
—No te dejes engañar —dijo en voz baja—. Este lugar es uno de los más peligrosos del mundo.
Valeria asintió.
—Porque todo pasa aquí.
Helena la miró de reojo.
—Exacto.
Mientras tanto, en otro vuelo, Santiago y Mateo revisaban por última vez sus documentos.
—¿Estás s