El apartamento quedó en silencio después de las palabras de Mateo.
Las pantallas seguían mostrando gráficos financieros y mapas llenos de líneas rojas que conectaban bancos, empresas y países.
Valeria observaba todo intentando entender lo que tenía frente a ella.
No eran solo números.
Era una red.
Una red gigantesca.
Mateo caminó lentamente hacia una de las pantallas y amplió uno de los mapas.
—Esto —dijo señalando el monitor— es lo que el Consejo del Círculo controla.
Santiago frunció el ceño.