URGENCIA
Zarah se presentó al Gran Comedor esa noche. Tabar se sintió inquieto. Cuando salió a buscarla esa tarde después de ese intercambio en la oficina se encontró con la imagen de Said abrazándola. Su primera reacción fue la furia, pero pronto comprendió que no se trataba de un afecto pasional lo que compartían. Said la miraba como miraba a Munira, como un hermano preocupado. Entonces sus celos se desvanecieron y la única sensación que quedó rondando su pecho fue la culpa. Él era, otra vez, la causa