Luego de que Dmitriy regresara, una lluvia de acontecimientos nada agradables estaban a punto de hacer que sus días comenzaran a ser precarios.
Ivan corría a toda prisa hacia el interior de la propiedad, en su mano sostenía el móvil, al llegar a la sala se detuvo frente a su jefe.
—Señor, hay noticias sobre Fedor, hace pocos minutos han logrado hacer que nuestros clientes ahora sean suyos, ha bajado de manera contundente el precio de su mercancía; los camiones han sido devueltos a las bodegas.