Cap. 27
Pov Lilian
Las palabras resuenan en todo el despacho. Me quedo completamente en silencio, con la cara sonrojada y sin una sola idea de cuánto tiempo permaneceré en esta posición. Alonso continúa con su trabajo, pasando y leyendo documentos con cuidado… o eso asumo, ya que luce extremadamente concentrado.
Ni siquiera me mira, solo permanece ahí haciendo su trabajo mientras mis piernas duelen al estar en tan incómoda posición. No sé por qué me molesta que me ignore. Cuando me desvestía podía sentir su mirada recorriéndome, pero ahora no siento nada, y eso me molesta.
Alejo esos pensamientos; no me interesa, no me importa que me ignore, solo quiero que me deje ir. Ni siquiera sé cuánto tiempo me obligará a estar así. Solo espero que no sea mucho, las piernas ya me están hormigueando.
Inconscientemente bostezo. Estar aquí sin hacer nada es aburrido y vergonzoso; es casi imposible que no me dé sueño.
—Vete — la voz ronca de Alonso me toma desprevenida, tanto que ni siquiera escucho lo que