Una triste despedida.
— ¿Estas bien? – Dijo la niña de cabello rubio y vestido blanco.
—Auch, no crei que me sucedería esto – Se tocó la cabeza.
—Déjame ver – Tenia un gran chichón en la cabeza, ella curiosa lo toco.
—Oye déjame, me duele – Se quejó el pelinegro.
—Eso te pasa por hacer tonterías, eres un tonto— refunfuño la niña.
—No lo soy, además llevo mucho tiempo haciendo esto, he viajado por todo el planeta...— Dijo enojado.
— ¿Todo el planeta? — impresionada dijo la niña.
—Sí, me encanta conocer cada lug