Capítulo 42.
Simone.
Lavo otra vez el rostro, vuelvo a secarlo, el resultado es el mismo; párpados hinchados, nariz colorada, ojeras negras. Coloco cremas alrededor de las mismas, con esperanzas de mejorar mi aspecto antes de que Éline y Edmond me vean. No cené con ellos, me sentía demasiado indispuesta; no quería que vieran el estado deplorable en el que me encuentro. La primera sesión fue muy dura, contar todo a una completa extraña, lloré, temblé, en ocasiones mi voz ni siquiera salía de la garganta; per