Simone.
—¿Cuál sería?
—Para comenzar, pasa la tarde conmigo, quiero disfrutar lo bien que te queda ese biquini.
El atardecer nos toma en la terraza privada del condominio, estoy acostada sobre una tumbona, Edmond se deleita esparciendo bloqueador solar sobre mi espalda y glúteos, aunque ya no lo necesite. Sus dedos se deslizan con la gracilidad de un pianista cuando toca su melodía preferida. Es relajante, erótico, hace que desee no dejar de sentir su toque. Él comienza a besar mi hombro, justo