Punto de vista de Elena
El sol de la tarde proyectaba largos rayos dorados sobre la pulida caoba de mi escritorio. Estaba inmersa en las proyecciones fiscales del tercer trimestre, con un bolígrafo rojo girando distraídamente entre mis dedos, cuando mi celular vibró contra la madera.
Normalmente no permitía interrupciones personales durante la jornada laboral, pero había hecho una excepción única e inamovible.
Dejé el bolígrafo y contesté el teléfono. Era el chat grupal que Lily había creado co