Punto de vista de Elena
Martha salió apresuradamente de la cocina, secándose las manos con un delantal estampado de flores. Su rostro se iluminó con una sonrisa radiante y acogedora. "¡Elena, cariño! ¡Oh, trajiste los recipientes de plástico! ¡Menos mal! Me preocupaba tener que mandar a Arthur a recuperarlos".
"Te prometí que los cuidaría con mi vida, Martha", dije, entregándole la pila de recipientes de plástico impolutos. "Le pedí a mi ama de llaves que los esterilizara por si acaso".
Martha